Exembajador, pieza fundamental en el lavado de dinero del ‘carrusel de la contratación’

Fernando Marín Valencia habría sido el encargado de llevar a los Estados Unidos el dinero apropiado por Samuel e Iván Moreno Rojas.

Las pruebas documentales y testimoniales recolectadas por el ente investigador en los últimos siete años arrojaron que Marín Valencia  habría sido la persona encargada de llevar a cabo “una sofisticada operación” para llevar a Estados Unidos parte del dinero apropiado de manera irregular por los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas.

En este sentido se advierte que en el Estado de Florida (Estados Unidos) se crearon seis sociedades con la única finalidad de “recolectar” el dinero producto del ‘carrusel’. Acto seguido se le quiso dar apariencia de legalidad mediante la inversión en un millonario proyecto inmobiliario en la ciudad de Miami.

Un grupo de testigos han señalado que Marín Valencia fue parte central de este lavado de dineros, utilizando sus conocimientos en bienes raíces y el mercado inmobiliario en Estados Unidos para mover todo el dinero recibido de manera ilegal por el entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas y su hermano, el senador Iván.

La Fiscalía General continúa el rastreo del dinero puesto que debido a la estrategia ejecutada por el empresario el seguimiento ha sido bastante complejo. La justicia estadounidense le informó a las autoridades colombianas que las seis sociedades conformadas fueron liquidadas entre los años 2011 y 2012.

Los investigadores determinaron que esas sociedades fueron creadas exclusivas para realizar la inversión en este proyecto inmobiliario, reseñando que el valor comercial del proyecto era de 60 millones de dólares.

Un grupo de testigos, entre los que se encuentran contratistas y empresarios que estuvieron relacionados con el ‘carrusel’, aseguraron que el exembajador recibió por su labor millonarias comisiones de los hermanos Moreno Rojas. Por estos hechos la Fiscalía General le imputará el delito de lavado de activos.

El exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas fue sentenciado por su responsabilidad en los delitos de cohecho propio, interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y concusión. El exmandatario habría pedido millonarias comisiones con el fin de ceder una parte del contrato de la Fase III de TransMilenio y entregar los contratos para la reparación de la malla vial y valorización.

Actualmente se encuentra cumpliendo una pena de 24 años de prisión por recibir dádivas con el fin de entregar el contrato para la prestación del servicio de ambulancias a una empresa de Emilio Tapia Aldana –condenado por este caso de corrupción-.

 Por su parte, el exsenador del Polo Democrático, Iván Moreno Rojas fue sentenciado en octubre de 2014 a 14 años de prisión por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por los delitos de tráfico de influencias e interés indebido en la celebración de contratos.

El alto tribunal manifestó que hizo parte de una “red criminal” que desfalcó a la ciudad por la entrega irregular de millonarios contratos de infraestructura vial. Estos hechos de corrupción afectaron las finanzas del Distrito y dañaron la calidad de vida de las personas que viven en la capital de la República.

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